LA CAZUELA DE BARRO: TRADICIÓN ALFARERA EN LA COCINA

Categorías : Conoce tus utensilios de cocina Rss feed

Alfarería de barro

El barro es un imprescindible en tu cocina. Mantiene el calor en toda la superficie del recipiente, la tradición de las cocciones lentas, confiere un sabor característico muy apreciado además de ser un elemento sostenible y decorativo en la cocina.

En Galicia, en Pontevedra todavía se mantiene una tradición alfarera que desarrolla un barro de gran calidad. En un taller de cerámica entregado a la fabricación de todo tipo de encargos, pero, sobre todo, de recipientes de barro utilitario para la cocina. Entre el que encontramos ollas, anguleras, viradeiras, merluceras, potas, potes, fuentes de horno, platos, queimadas y, por supuesto, cazuelas de barro.  

Cazuelas de barroEsta alfarería se fundó en 1950 por la 2ª generación de alfareros de la familia y, actualmente, la mantiene la 3ª. Es un taller familiar que preserva los diseños tradicionales de los barros, siendo este uno de los encantos de esta cerámica. Sin embargo, en pequeños detalles lo han modernizado como por ejemplo en la adaptación de la base de los utensilios a la vitrocerámica para que estos sean más funcionales en la cocina.

Este barro de la comarca de Pontevedra es famoso por ser refractario, no se rompe cuando se somete a altas temperaturas, al contrario, se va endureciendo con el uso y esto le otorga las propiedades que lo hacen óptimo para cocinar. Estos alfareros usan arcillas o barros locales con los que a lo largo del tiempo han logrado mezclas óptimas y el barro deseado. El barro rojo es el que usan para llevar a cabo las cazuelas de barro. Sin embargo, la arcilla blanca o el barro de manices lo usan para detalles o piezas concretas.

Torno de barro

El método de fabricación de esta alfarería sigue un proceso tradicional en el que el barro pasa en primera instancia por la machacadora para mezclar, amasar y machacar el mismo. Tras esta, transita por la galletera o prensa donde se le extrae el aire para que no se agriete. A continuación, la cerámica se traslada en la roda (así se denomina al torno en gallego), que va girando lentamente para dar forma al utensilio. Todas las piezas de esta alfarería están hechas artesanalmente.

Tras crear el utensilio de barro, dependiendo de las dimensiones y grosor, tarda en secarse 1 día, si es verano o está en un secadero, varias semanas si se deja al natural y las condiciones climatológicas no acompañan. El secado debe ser lento para que la pieza de barro no se agriete. Una vez seca la pieza, se barniza y se cuece al horno a unos 1050ºC. Se hace a esta temperatura para que el barniz se vitrifique creando un barro más duro y resistente. A esto se debe que estas cazuelas de barro aguantan el fuego directo y altas temperaturas a la hora de cocinar.  

El barro gallego se diferencia de otros tipos por su color, la calidad de su composición de mezcla de arcillas desde 0 con una técnica propia, y por su esmalte cerámico sin plomo.

ollas de barro

Las piezas más demandadas son las ollas de barro que preservan su diseño tradicional y son idóneas para guisos a fuego lento. Otras piezas estrella son el potes (tanto grande para cocinar como individual para presentación), las cazuelas de barro para cocidos y guisos con un sabor inigualable.

Las cazuelas de asas ovaladas son imprescindibles para los asados al estilo castellano (de Aranda de Duero, Sepúlveda, Segovia o tu receta propia). También son estupendas para asados de pollo, vacuno, dorada a la sal…, pasteles de carne.

El plato refractario es perfecto para mantener caliente o terminar de hacer un chuletón o entrecote.

Hoy os hemos traído la historia de estos barros gallegos para acercaros más la tradición y manufactura de esta cerámica que puedes encontrar en Alambique.

La próxima semana os enseñaremos algunos trucos para curar el barro, su uso, limpieza y ventajas de cocinar con él. 

Entradas relacionadas

Share

Suscríbete a nuestro Boletín

Y DISFRUTA DE TODAS NUESTRAS NOVEDADES, OFERTAS Y RECETAS GRATIS